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viernes, 27 de julio de 2012

Rosenkavalier al Met



Última retransmisión de la temporada veraniega con los encore del Met en los cines Icaria Yelmo. Magnífico remate con este Der Rosenkavalier (Enero 2010), una ópera no fácil de escuchar, con cuatro momentos mágicos que merecen toda la ópera y un texto de Hugo von Hofmannsthal excelente (aunque inventado, sin texto precedente), como ocurre en otras óperas de Richard Strauss.



La orquesta del Met, dirigida por Edo de Vaart, lo puso en bandeja, estuvo a la altura de la compleja partitura, muy fluida y brillante en los fragmentos más lúcidos de Strauss. Los cantantes muy convincentes en sus roles: Renée Fleming sigue siendo una gran Mariscala expresiva y delicada, aunque algunos graves le quedan tenues y entubados. En los pantalones de Octavian, genial la grandullona mezzo Susan Graham, con voz robusta  e interpretación divertida en el dificil papel de chico que se disfraza de Mariandel. La pareja convence sin demostrar demasiada conexión sexual al principio de la obra. Otro papelón, el del barón Ochs que hace Sigmundsson, enorme en volumen corporal, emisión vocal y trabajo actoral. Menos convincente estuvo la Sophie de Schäfer, que presentó dificultades en el ataque de algunos agudos y en expresar inocencia.



Lástima que el Met siga recurriendo a esta escenografía y vestuario que cuenta ya con 40 años y que tantas veces hemos visto en diferentes grabaciones. Sí que hubo un trabajo muy cuidado de la dramaturgia. Tienen los cantantes un nuevo reto que llega con las retransmisiones para cines: el de aguantar los primeros planos, y es que los americanos saben un rato: qué cercanos los personajes, qué expresividad, qué emoción en los momentos más líricos! -Llegué a llorar con la Fleming y su lágrima cuando se despide de Octavian-.




 La cámara se movió muy bien toda la obra pero hizo un par de largos barridos laterales que me sorprendieron, como algún problema con el sonido, al principio del tercer acto, se oían las voces dobladas. Esperemos que estos detallitos se corrijan para la próxima temporada, que se presenta muy, pero que muy apetitosa.





domingo, 15 de julio de 2012

Hoffmann al Met


A mi primera audiovisión de la ópera Los Cuentos de Hoffmann de Offenbach que ocurrió en la feliz noche del pasado 12 de julio, en el cine Icaria Yelmo y en la versión del 2009 del Met, me acompañó una vieja amiga melómana que me insistía que íbamos a ver una opereta. Es cierto que ciertos números hacen que la obra sea desigual, pero la complejidad del argumento y las arias de gran belleza la colocan merecidamente entre las óperas de gran categoría. Espero que la próxima temporada del Liceu nos traiga una buena versión, porque la obra es difícil para los cantantes y también para la puesta en escena, que ha de mezclar elementos satíricos, sobrenaturales y sentimentales.


La producción de Sher, muy vistosa, peca de ser sobrecargada, como acostumbra a pasar en el Met: demasiados planos de escena, personajes, bailarines, estilos y épocas en el vestuario. Como la producción televisiva controla muy bien los primeros y planos medios, la visión se simplifica y no sale uno tan empachado. El exceso de dinamismo no permite hacer una lectura más poética del mundo fantasioso del escritor protagonista, ETA Hoffmann.




El reparto, muy completo, cuenta con la joven mezzo K Lindsey (Nicklause) que coloca muy bien su precioso timbre oscuro - aunque le quedó apagado en la Barcarolla - y actúa con gran presencia y comicidad. Otra gran artista es K Kim de muñeca Olympia, graciosa, bien articulada y coloratura impresionante. Me gustó menos la exagerada Antonia de Netrebko, aunque borda el aria Elle a fui la torturelle. La cortesana interpretada por Gubanova me dejó indiferente, no así el comprometido papel del tenor J Calleja, de Hoffmann: lo encontré tan plano y soso que me costó entender su personaje. Alan Held defiende muy bien sus papeles demoníacos con su imponente voz de bajo-barítono y sus gestos arrogantes.


Lo que sí se debe elogiar es el gran trabajo orquestal de James Levine, a pesar de la falta de matices que apreciamos en el retransmisión del sonido: el conjunto se escucha muy cohesionado y los solos, perfectos.

Como todos conocemos la famosa Barcarolla, mejor ponemos para rematar el apunte la dificil aria de gran coloratura de la muñeca de Katheleen Kim, a quien vimos espléndida el año pasado en Nixon in China, retransmitida en directo en este cine, también desde el Met.





PS: hoy mismo El País entrevista al director del Met que deja unas cuantas perlas como la del beneficio que le ha aportado llevar la ópera a los cines, 20 millones de $! a ver si el Liceu aprende..
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/07/10/actualidad/1341935491_567086.html

jueves, 10 de mayo de 2012

Quan la màquina funciona

Avui tornem als cinemes per gaudir de l'Or del Rhin del MET i per veure com a la baixada al Nibelheim, la màquina de Lepage es converteix en els esgraons d'una escala de somni que uneix dos móns: el del Walhalla i les mines dels nans, en una brillant transició de vertical a horitzontal i en perfecta comunió amb l'espectacular música de Wagner:


   

Un altre gran moment escenogràfic el tenim al final de la Walküre, adormida Brünnhilde boca avall a la roca en foc. Les barres alternades són magnífiques flames: els seus volums amb els color de les projeccions ballen lentament per acomiadar la òpera. En tots dos exemples, les bigues tenen sentit de ser a l'espai.

He criticat molt la posada en escena a cada jornada de l'Anell del Met en diferents apunts, no per l'enorme i caríssim invent de Lepage, sinó perquè no li treien prou profit al mecanisme, que amb comandament des d'un ordinador (que de vegades s'ha penjat) pot donar ordres independents a cada barra. Una tecnologia que no serveix de res ni innova en molts altres moments estelars de la tetralogia.

Aquest vespre mirarem amb lupa les possibilitats del gegant del Met i potser apuntarem idees per bellugar-lo més, sense que els cantants arrisquin la seva salut, que per això estan els dobles..Amb el cost de tot el tinglado, el Met l'hauria de programar més temporades i recuperar la inversió, per cert, totalmet privada.

L'Anell als cinemes: http://www.yelmocines.es/opera-ciclo-wagner
Apunts del Cicle del Met:
Rheingold
Walküre
Siegfried
Götterdämmerung

Dimarts vam tenir l'oportunitat, gràcies a un regal de cines Yelmo, de visionar el documental-anunci sobre el cicle del Met, molt ben filmat i entretingut, El Somni de Wagner. Limitat per les possibilitats tècniques d'escena del XIX, amb aquests high-tech sets, Wagner estaria encantat de veure cantar i nedar les sirenes, volar les walkíries, entrar al celest Walhalla. Però que diria de la resta? Encara no hem vist el Ring perfecte, però Lepage es podria haver acostat..








domingo, 12 de febrero de 2012

Deus ex machina


Por fin ayer llegaba el gran momento: la resolución del drama wagneriano del Anillo, el Götterdämmerung del Met, en emisión digital y en directo para las salas de cine de todo el mundo. Ibamos a presenciar cómo a los hijos de los Dioses del Walhalla, ausentes durante las cinco horas de la cuarta jornada, se les complicaban los juramentos de amor y fraternidad hasta llegar a un apocalíptico clímax final. Los nobles valientes, Brünnhilde y Siegfried, han de lucir un canto heroico y dramático, y sus intérpretes, Voight y Morris, consiguen un notable resultado. 

Son los grandes secundarios, los malvados nibelungos Alberich (Owens) y Hagen (König), Gunther (Paterson) y la walkiria Waltraute (Meier) los que honoraron a Wagner y al público con su intensa y excelente actuación. F. Luisi dirigió una orquesta que tuvo momentos vibrantes, sobre todo en los interludios sinfónicos gracias a las maderas y las cuerdas, con unas cuantas notas falsas de los temidos vientos metal.





Teníamos todos los ingredientes para una gran velada wagneriana. Aquí es cuando entra en acción la espectacular puesta en escena, que gracias a un sistema complejísimo de 24 vigas rotatorias de una tonelada cada una, se crean espacios, proyectan imágenes y se hacen las transiciones. Para las anteriores jornadas, Rheingold, Walküre y Siegfried, el MET y R Lepage se sirvieron de la máquina con relativa fortuna, ya que la dramaturgia hacía tenerla parada en muchos momentos. Y nos quejábamos de la contradicción que había entre las supertecnológicas barras y los elementos de escena, tan anticuados y recargados.




Era mucho esperar que la escena nos sorprendiera esta vez, siendo los mismos profesionales los que se hacían cargo de los sets, luz y vestuarios. Aún así, el palacio de los Gibichungos, desnudo con una potente textura de anillos concéntricos del corte de la madera, la  suave orilla del Rhin, la trama en red de las escena de las parcas, funcionan muy bien.


En cambio, hay demasiadas ocasiones en que los cuadros se vuelven ridículos: Sigfried y el no-corcel Grane, en la mecedora barca del Rhin, las nornas hechas un lío entre tanta escota pesada, en albornoz a punto de salir al ring, el lavado de las manos de Gunther en el Rhin, que lo tiñe de sangre como si tiburón hubiera hecho de las suyas en el río, las sirenitas aprendiendo a nadar en el estrecho foso transversal y llevándose al malo con ellas, glup glup..



Lo que no tiene perdón es el vestuario y peluquería. ¿Qué hace la pobre Brünnhilde con ese vestido de costurones rojos y su pelucón rizado rojizo?¿ nos recuerda que viene del fuego? ¿Y las greñas grasientas de Siegfried gótico que toca con muy poca gracia su cuerno clásico? Las pobres sirenas, embutidas en una malla de burbujas con tocado egipcio, tenían que trepar como arañitas y tirase por el tobogán tropecientas veces. Un  verdadero jaleo visual y estilístico.


La imponente máquina pide a gritos un esfuerzo modernizador del resto de elementos de escena y por supuesto una verdadera dramaturgia heroica. ¿De qué sirve tanto giro de las columnas si resulta que al final nos salen los protagonistas por los laterales a cota cero? ¿cómo es posible que en el apocalipsis final el caballito de cartón entra en la pira a velocidad de tortuga mientras las estatutas de los dioses revientan como un triste petardo? ¿dónde está el derrumbe del Walhalla?





Me estaba imaginando qué haríamos con tan revolucionarias barras, que pueden bailar al unísono o incluso individualmente, en estos momentos clave: desde luego algo muy alejado de los gatillazos del señor Lepage, que, o no quiere explotar la maquinaria porque el asunto se le vuelve en contra, o se le acabaron las ideas.



domingo, 6 de noviembre de 2011

Siegfried al MET


A casa només tinc la versió 68 de Karajan de Siegfried. Fa de mal dir per una wagneriana tardana i convençuda, però encara que les veus no són res de l'altre món, orquestralment és una meravella. Al Met, tot i ser pla el so i la interpretació més ràpida, em va sonar a música del Walhalla. Les veus heroiques del noi i l'avi, les profundament malignes del drac i Alberich, els matisos roïns de Mime, van brillar sobre aquest meravellós fons musical. L'extasi final apoteòsic amb un impressionat despertar de la Brunhilde va tancar ahir una gran nit wagneriana. Però millor aneu a can Joaquim que ell s'explica amb coneixement.





Tenim al davant una gran director, uns bons cantants i una excel.lent orquestra. La escena havia de ser espectacular per tenir una representació coherent, i això en teoria ho facilita una complexa màquina de barres i una dramatúrgia dirigida pel conegut Lepage. Hi ha moments que són molt bonics visualment: destacaria la conversió dels troncs del bosc a les entranyes de la terra, l'espectacular entrada del tercer acte (abaix) i el creuar del foc en perillossos salts de Siegfried.




No l'aprofitem prou, la Màquina, senyor Lepage! Ja em vaig queixar prou en altres apunts, però res. Com es possible no fer de les bigues unes costelles que es belluguen i arrosseguen, o una mandíbula terrorífica en lloc d'aquest bitxo llastimós de titella, que fa menys por que un cuquet?
I què em dieu de la cuineta on Siegfried fa pessigolles a la manxa, en lloc d'un ardent taller de forja d'on ha de sortir l'espasa de l'esforçat valent?




Brunnhilde jeia de cap avall al final de la Walküre del MET del curs passat, en una impressionant visió de la muntanya en foc. Era una imatge segura i efectiva. Doncs ara ens la trobem en escorç i horitzontal, ideal per no veure-la, ni de com l'heroi li treu l'armadura. És cert que ens cansem últimament de l'excés de dinamisme a les òperes, però a Wagner, sobretot als monòlegs i diàlegs llargs, li escau no ser tan estàtic. Per tenir-la quieteta, no cal la gran màquina, oi?



Hem notat una certa millora pel que fa al vestuari, ja que s'ha alleugerit, exceptuant el pobre Fafner que en lloc de ser un gegant, els braços reinflats i barbes li fan semblar un gnomo. El vestit negre d'Erda partia d'una bona idea: un trencadís de pedra, però l'acabat mirall feia molestos reflexos. L'anell, poc currat, semblava un porret encés a la mà del jove, que es movia una mica carranc. En canvi, el detall de la llança convertida en un gran pergamí dels pactes, que arrossega amb pesantor el pobre Wotan enfonsat, ha estat tot un encert.


Aviat tindrem la darrera jornada, que estimo amb bogeria i que pot donar molt de sí si mirem els artistes que interpreten. De la màquina ja no espero res, millor m'equivoqui.

Confio en què,  José Luís, la puguis veure aviat i la gaudexis tant com nosaltres i que comentis què t'ha semblat tot, música i escena. Records!

jueves, 15 de septiembre de 2011

abonando 3

El MET fa una aposta valenta amb The Enchanted Island a partir de la barreja de personatges i situacions de dues obres de Shakespeare, A Midsummer Night’s Dream i The Tempest, amb músiques de l'òpera barroca i cantates de Haendel, Vivaldi, Rameau, i altres. S'encarrega del nou libreto, transformant i fent rimar el text, Jeremy Sams i ens la canten David Daniels, Joyce DiDonato, Plácido Domingo i Danielle de Niese. Jo espero que no es tracti d'un compendi de hits barrocs sino d'una selecció acurada i variada que doni sentit al nou text.

  Fer un pastiche de diferents àries per crear una nova òpera es va posar de moda al segle XVIII.  A la producció que veurem dia 21 de gener trobarem, per exemple, l'obertura d'Alcina i l'ària ah ch'infelice sempre (delícies que recordem aquí sota). Barroquíssims semblen les escenes i els vestits, que podrem admirar de ben a prop gràcies als primers plans que ens brindarà l'emissió en HD del Met. Tornarem a veure a Plàcido cantant repertori poc adient per ell, en el paper d'un majestuós Neptú.


 



  El director William Christie i llibretista J Sams ens expliquem com han donat vida a aquest pasticcio amb imatges intercalades dels sets, plens d'arrels i criatures fantàstiques. De moment el projecte sembla molt interessant..






sábado, 3 de septiembre de 2011

abonando 2


Hay que ver qué resuelto está Jonas Kaufmann en esta imagen del MET para la nueva producción del Fausto de Gounod de este curso. Lo veremos en acción en la sesión matinee (dia 10/12 por la tarde en los Icaria) junto a la diva Angela Gheorghiu y el gran René Pape, a quien imagino como temible y malvado Mefistófeles. Dirige el joven Yannick Nézet-Séguin, muy correcto con la batuta del Don Carlo del Met en diciembre'11. Me voy a perder una magnífico puente de la Puri porque el evento lo vale, no sólo por un cast de primera, sino por una puesta en escena que tiene muchos puntos de que nos guste, a parte de que ha sido una producción premiada por la crítica, la pasada temporada en Londres:



La ópera más prestigiosa de Gounod (junto con Roméo et Juliette) logra, a pesar de la gran influencia de Rossini en Francia, la lenta restauración del género francés, con arias breves, melodiosas y pulcramente instrumentadas. Pero aporta, sobre todo, los primeros papeles para tenor lírico romántico, llenos de sentimiento y elegancia:



Del disco (1958) de Cluytens hemos escuchado a un brillante Gedda-Fausto y disfrutaremos de la increible Margarite de Victoria de los Angeles, la famosa aria de las joyas que inmortalizó la gran amiga de Tintín, Bianca Castafiore.No nos iremos sin ver este terrific Boris Christoff, el demonio en persona..



miércoles, 17 de agosto de 2011

abonando


Ya tenemos el abono del Met que va a mejorar el sustrato musical de este invierno barcelonés. Consiste en 6 vitaminas muy nutritivas escogidas de entre las 11 posibles que ofrece la cadena Yelmo para esta temporada, presentadas con detalle en el apunte fernemlero. Nos habíamos quedado sin Wagner en el Liceo, por suerte, el MET programa ahora las dos óperas que le quedan del ciclo del Anillo.

Qué mejor que empezar el 5 de Noviembre con el heroico Siegfried y sus aventuras en la máquina de Lepage, que girará  y girará para hacer aparecer el bosque o la roca encendida de Brunilda. Seguiremos con Levine dirigiendo a los cantantes del curso pasado (Terfel y Voigt) y el rol protagonista lo canta Gary Lehman, Patricia Bardon hace de Erda y Alberich vuelve a ser aquel sensacional Eric Owens que vimos en Rheingold. Aquí Lepage se enrolla un poquito con sus ideas teatrales.Veremos cómo se las apañan para representar al dragón y al pajarillo..



Gary Lehman explica cómo ha pasado de barítono a tenor wagneriano. Espero que nos guste picando yunque y también se nos ponga la piel de gallina (a pesar del vestuario y el atrezzo).



Habrá que esperar hasta el 11 de febrero para ver la última jornada, la extraordinaria Götterdämmerung, con Wendy Bryn Harmer (Gutrune), Waltraud Meier (Waltraute), Hans-Peter König (Hagen) y Iain Paterson (Gunther). Una veterana Waltraud, de Waltraud, nunca decepciona,




Imagino que Lepage y los suyos habrán aprendido de las críticas que les brindaron el año anterior, sobretodo por la Walküre, y que le sacarán un buen partido a la maquinaria de barras, ya que podría dar mucho de sí.

Las otras óperas que hemos cogido son Fausto, Ernani, Manon y la sorpresa, La Isla Encantada. Seguiremos abonando.