miércoles, 1 de septiembre de 2010

150 anys de Mahler



Fa poc Gustav Mahler feia 150 anys. Les orquestres del país han dedicat molta obra seva aquest curs. També la IRO va fer un programa sencer sobre el compositor: 5 peces de  Des Knaben Wunderhorn (cançons d'origen popular) i la alegre Simfonia nº 4, (una de les més curtes, 50') que va estrenar a Munic al 1901 sense massa èxit. Fa canvis de tonalitat potser massa bruscos per l'època, amb instrumentació sense trombons i un quart moviment amb soprà, on incorpora una cançó: el cinquè lied de  Des Knaben Wunderhorn, on s'anuncien els plaers del Cel amb una lletra pastoral, irreverent i còmica. Sentim aquest moviment, composat en un principi per a la 3ª simfonia i que Mahler agafa com a material de referència pels tres primers moviments de la 4ª. La Vienna Philharmonic dirigida per Leonard Bernstein al 1973, amb Edith Mathis, soprà i amb un detall curiós: fent un mini solo, Ludwig Streicher, molt reconegut en el món dels contrabaixos  (minut 2'37''). El solo correspón al crit dels bous sacrificats (text en vermell), tema que ja ha cantat l'oboè abans quan parla de matar l'anyell.

 



Das himmlische Leben, text del 4t mov.  Sehr behaglich (Molt còmode).


Disfrutamos los placeres celestiales
Y por lo tanto evitamos los terrenales.
Ningún tumulto terrenal
Se escucha en el Cielo
Todo vive en dulce paz
Vivimos una vida angelical
y estamos totalmente felices por ello
Bailamos y saltamos,
Brincamos y cantamos.
San Pedro desde el cielo observa.

Juan deja al corderillo afuera
El carnicero Herodes observa.
Llevamos paciente
Inocente, paciente,
Al Cordero a la muerte.
San Lucas mata a los bueyes
Sin pensar ni dolor.
El vino no cuesta ni medio centavo
En las bodegas del Cielo;
Los ángeles hornean el pan.
Buenas hierbas de toda clase,
Crecen en la huerta del Cielo,
Buenos espárragos, ejotes,
Y todo lo que queramos.
¡Platos llenos están listos para nosotros!
Ricas manzanas, ricas peras y ricas uvas,
Y los jardineros que todo permiten
Si desea corzo, desea liebres,
En las calles
Vienen corriendo hacia nosotros.

Si viene un día de fiesta,
Los peces vienen nadando alegremente
Ahí va San Pedro corriendo
Con su red y anzuelo
Al estanque celestial
Santa Marta debe ser la cocinera.

No hay música en la Tierra
Que se pueda comparar a la nuestra.
Once mil vírgenes
Se confían en bailar,
Y hasta Santa Úrsula ríe por ello.
No hay música en la Tierra
Que se pueda comparar a la nuestra.
Cecilia y sus parientes
Son excelentes músicos de la Corte.
Las voces angelicales nos cantan
Y alientan a nuestros sentidos
A despertar a la alegría.

(Amb la col·laboració d'Esmuket)

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